La técnica puede construir una imagen bonita. Pero solo el conocimiento de la persona permite construir una imagen con propósito.
En Chile solo algunas academias y salones ofrecen visagismo aplicado al corte y color. Muchas veces el estilista funciona como “tomador de pedido”. La clienta llega diciendo “quiero este corte”, con una foto de instagram y el profesional lo ejecuta y nadie traduce entre:
- lo que la clienta quiere comunicar;
- la armonía facial;
- su tipo y comportamiento de cabello;
- su estilo personal; su tipo de trabajo
- el mantenimiento que está dispuesta a realizar.
En Imagen con propósito no recomiendo un corte solo porque armoniza con el rostro. Lo recomiendo porque armoniza con la persona, con su identidad, su estilo de vida y lo que desea expresar. Yo hago la entrevista y la recomendación personalizada, y el estilista del salón ejecuta la propuesta.