Cada vez más empresas han eliminado el uniforme corporativo para ofrecer mayor comodidad y flexibilidad a sus colaboradores.
La intención es buena. Sin embargo, mucha veces ocurre lo contrario: al no existir una guía clara, algunas personas confunden la libertad con la informalidad.
Vestirse para ir al trabajo no significa perder la personalidad. Significa comprender que la ropa también comunica profesionalismo, respeto y comprimiso.
La imagen personal no depende de que la empresa imponga un uniforme. Depende del criterio con el que cada uno decide presentarse frente a sus colegas, clientes y equipo.
Si tu no proyectas confianza y profesionalismo en lo que haces ¿por qué un cliente compraría tus servicios? Recuerda: tu imagen comunica credibilidad y seguridad.
Cuídala! porque puede abrir… o cerrar …grandes oportunidades.
En Imagen con Propósito quiero que tu iamgen no comience en el clóset, sino que comience en una desici´on consciente de cómo quieres presentarte al mundo.
Eso es Imagen con Propósito.